sábado, 26 de noviembre de 2011

Sobre la toma de decisiones en el reino animal: democracia “salvaje”, quórums y consensos...


Aún bajo los efectos de la resaca electoral del 20N repaso algunos libros y artículos sobre etología ya leídos con anterioridad en los que, aunque no de forma directa, se analizan los comportamientos del reino animal para la toma de decisiones. Carentes de partidos políticos, de programas o urnas, incluso desconocedores del sistema de d'Hondt, los animales utilizan sistemas relativamente democráticos, opción que presenta indudables ventajas evolutivas. Más o menos como Homo sapiens, aunque la Historia constate con frecuencia que nuestras tomas de decisión no siempre son democráticas, sino incluso contra natura.



Aunque en las manadas de búfalo cafre (Syncerus caffer) siempre existe un macho dominante,
suele ser una hembra vieja la que toma las decisiones de dirección en la búsqueda de pastos.



¿Cómo se organizan las más de veintemil parejas de gaviota patiamarilla (Larus michahellis) nidificantes en los apenas cien metros de pared casi vertical de los acantilados en las Islas Cíes? ¿Cuál es el principio y la fuerza motriz de los cardúmenes de sardinas (Sardina pilchardus) cuando buscan alimento en aguas del Cantábrico? ¿Porqué entre los búfalos cafres (Syncerus caffer) del África oriental son las hembras adultas las que parecen decidir la dirección en la que se encaminará la manada buscando nuevos pastos? ¿Porqué los insectos sociales están mejor organizados que casi todos los vertebrados? ¡God save the queen! que dirían las abejas obreras...

Algunos etólogos simulan estos comportamientos mediante modelos matemáticos para poder conocer que ventajas evolutivas proporcionan a quienes los practican. Los sistemas democráticos son adecuados según las circunstancias y la especie. De forma general la democracia beneficia a todos los miembros de un grupo, aunque depende de numerosas variables ecológicas y de la compensación que pueda recibir el grupo. En la que se viene llamando la verdad de las multitudes, la decisión por mayoría prueba matemáticamente la relación inversa que existe entre el mayor número de individuos tomando la decisión y la posibilidad de error.

En cambio, otras líneas de investigación sostienen que algunas sociedades animales que actúan por consenso o quórum no evolucionan debido a que la igualdad obstruye las genialidades y los revolucionarios son perseguidos. Recuérdese que la democracia es una creación cultural nacida en Grecia en el siglo V a.C., y los animales actúan por reflejos condicionados además de por determinaciones genéticas o ambientales, sin debatir pros y contras antes de tomar una decisión.

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